5 maneras de ser ecológico con un presupuesto limitado
Ser ecológico no tiene por qué significar gastar una fortuna en productos respetuosos con el medio ambiente o en grandes reformas en el hogar. De hecho, adoptar hábitos ecológicos puede ayudarte a ahorrar dinero ahora y a largo plazo. Aquí tienes cinco formas creativas de ser ecológico y reducir tus gastos al mismo tiempo.
1. Apueste por la eficiencia energética.
El primer paso hacia un estilo de vida más sostenible es hacer un uso más eficiente de la energía.
Empiece por cambiar a electrodomésticos de bajo consumo para reducir al instante el consumo de energía y recortar gastos. Aunque la compra inicial puede requerir cierta inversión, el ahorro a largo plazo debería compensar el coste. Además, su compra puede dar derecho a descuentos en electrodomésticos con la certificación Energy Star a través de la Ley de Reducción de la Inflación. Póngase en contacto con la oficina de energía de su estado para ver si su compra cumple los requisitos para obtener un descuento.
En segundo lugar, si aún no lo ha hecho, cambie a bombillas LED, que consumen un 75 % menos de energía que las bombillas incandescentes. Además, duran hasta 25 veces más, lo que supone un ahorro adicional.
Por último, muchos electrodomésticos nuevos incorporan funciones inteligentes y pueden conectarse a cualquier dispositivo con acceso Wi-Fi. Esto le permite controlar sus electrodomésticos desde su teléfono para obtener una eficiencia óptima.
Consejo: La mayoría delos termostatos modernos son programables. Utilice esta función para que la calefacción o el aire acondicionado se apaguen cuando no haya nadie en casa o cuando la mayoría de los habitantes estén durmiendo, con el fin de ahorrar más energía.
2. Fabrica tus propios productos de limpieza caseros.
Los productos de limpieza comerciales pueden ser caros y, a menudo, contienen sustancias químicas agresivas que pueden dañar el medio ambiente y tu salud. En su lugar, puedes intentar elaborar tus propias soluciones de limpieza naturales utilizando ingredientes sencillos como vinagre, bicarbonato sódico y limón. Estos productos básicos para el hogar son tan eficaces como los limpiadores que se compran en las tiendas y son considerablemente más baratos.
Aquí tienes algunas soluciones rápidas para empezar:
- Limpiador multiusos. Mezclapartes iguales de agua y vinagre blanco con unas gotas de aceite esencial para obtener el aroma que prefieras.
- Limpiador de cristales. Mezclaagua con un chorrito de vinagre y un poco de alcohol isopropílico para obtener un brillo sin rayas.
- Fregadero y ducha. Creauna pasta con bicarbonato de sodio y un poco de agua para fregar las superficies.
Consejo:Reutiliza botellas de aerosol viejas para tus limpiadores caseros y ahorra aún más.
3. Comience un pequeño contenedor de compost para los restos de comida.
Desviar los residuos alimenticios de los vertederos reduce las emisiones de metano, un potente gas de efecto invernadero. Si tienes un pequeño espacio al aire libre o incluso un balcón, crear un cubo de compostaje puede ayudarte a reducir los residuos alimenticios y crear un suelo rico en nutrientes. El compostaje convierte los restos de cocina en fertilizante natural para plantas y jardines, lo que resulta especialmente útil si te gusta la jardinería o quieres empezar a practicarla.
Consejo:Si no tienes espacio al aire libre, prueba el vermicompostaje (compostaje con lombrices) en interiores; es limpio, eficiente y perfecto para apartamentos pequeños.
4. Utiliza menos plástico.
Los plásticos de un solo uso se encuentran entre los productos más perjudiciales para el medio ambiente que utilizamos a diario. Intenta eliminar o, al menos, reducir significativamente el uso de plástico desechable sustituyendo los productos que utilizas por artículos reutilizables. Por ejemplo, puedes sustituir las botellas de agua de plástico por botellas duraderas, las pajitas de plástico por pajitas de metal y las bolsas de silicona por bolsas de plástico.
5. Compra productos locales y de temporada.
Ahorra en gastos de alimentación y reduce tu consumo energético comprando productos locales y de temporada. Los gastos de envío pueden encarecer el precio de los productos, por lo que comprar frutas y verduras locales y de temporada te beneficiará económicamente. Además, reducirás la huella de carbono de tus alimentos.








